¿Cómo elaborar infusiones de cannabis sencillas y llenas de aroma? marzo 7, 2018 – Posted in: Recetas con marihuana

Las infusiones de marihuana son una de las recetas más sencillas para disfrutar del sabor y de las propiedades del producto. Sin embargo, es necesario tener en cuenta algunas consideraciones previas, como la dificultad de los cannabinoides para diluirse en agua o la posibilidad de darle cualquier tipo de aroma al gusto del consumidor. Desde Nine Miles SeedBank, tu banco online de semillas de marihuana, te invitamos a que pruebes con diferentes variedades para elaborar ricas infusiones o tés de marihuana. En su proceso, vas a poder utilizar tanto las hojas como los cogollos de cannabis para disfrutar de la experiencia.

Como te hemos contado en alguna ocasión, los principios activos de la marihuana como el THC o el CBD no se disuelven bien en agua, por lo que para nuestra infusión recomendamos utilizar alguna grasa (como la leche de vaca) para que los cannabinoides puedan adherirse con mayor facilidad a ella. No significa que no puedas utilizar el agua para su elaboración, pero en tal caso deberás  tener también a mano la mantequilla (grasa).

El primer paso será triturar la marihuana con un grinder o unas tijeras, por ejemplo, para conseguir que quede lo más pequeña posible. A continuación, será el turno de poner la leche al fuego (mejor si es entera porque tiene más grasa) y dejarla pacientemente hervir, puesto que si no esperas el tiempo suficiente el efecto será menor. Llegados a este punto, es el momento de agregarle un par de cucharadas de mantequilla si has elegido hacerla con agua.

Posteriormente, vierte la marihuana y remueve el contenido para que vaya cociéndose sin prisa. Deja hervir la mezcla a fuego lento durante una media hora, sin olvidar vigilarlo bien de cerca para que no se evapore y perdamos el producto. Si es necesario, podemos echarle más agua o más leche. En este tiempo lograremos que los cannabinoides se concentren en la leche o, en su caso, en la mantequilla que contiene el agua.

Con nuestro objetivo conseguido, utilizaremos un colador para filtrar el agua o la leche en una taza o en otro recipiente. La marihuana ya habrá cumplido su cometido, por lo que podemos deshacernos de ella. Finalmente, dejaremos reposar nuestra infusión unos 5 minutos para que no esté tan caliente.

Si lo deseas, puedes añadir una bolsa de otro té para que desprenda otro aroma o endulzarlo con azúcar, miel o estevia. También puedes añadir en el momento de la mezcla otros sabores como vainilla, café, canela… para darle un toque más personal a tu infusión de cannabis.

En cualquier caso, recuerda que la marihuana consumida vía oral tarda más tiempo en hacer efecto, por lo que puede hacer acto de presencia sobre una hora más tarde o incluso más. No olvides también que la cantidad y la variedad de marihuana que utilices en la infusión también influirá en su repercusión. A modo orientativo, una proporción recomendable consistiría en utilizar 2-3 gramos de hojas por vaso o 0.3 gramos por vaso para nuestra infusión, si es para personas de consumo medio.

Si gustas de la comida cannábica te invitamos a recordar uno de nuestros post más dulces: receta del brownie de marihuana para los amantes de los postres.